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TAIWAN
EL SARS EN TAIWAN
Mi experiencia de vida de ocho años en Taiwan ha pasado por muchas etapas y todas ellas con marcadas diferencias, influídas por los acontecimientos naturales, sociales, políticos e incluso económicos.
Así lo comentamos siempre que nos reunimos los amigos españoles, y todos coincidimos que no ganamos para sobresaltos: tifones, terremotos, la sombra "amenazante" del gigante China y sus misiles, aviones que se caen en la isla, y... el SARS. Una vida un poco "agitada", pero llena de sentido si reflexionamos en lo que todo ello significa para este país y lo que a la vez aporta a nuestra vida personal.
El SARS...cuando oí por primera vez esta palabra me pregunté qué significado tenía, y confieso que "navegando" por Intenet encontré lo que buscaba y además tuve la suerte de que los textos encontrados estaban en español. Así que Síndrome Respiratorio Agudo Severo...estas palabras no me decían mucho, tal vez porque realmente no era muy consciente del peligro y del riesgo que ello significaba. Las primeras noticias llegaron desde China, o Hong Kong, o tal vez Canadá. Al principio, esta es mi experiencia, todo estaba mezclado y por tanto la realidad era un poco confusa. Tan confusa que hasta nos permitíamos bromas, entre los extranjeros y entre los nativos. Así a un mínimo estornudo gritábamos: "SARS"...
Poco a poco la situación fue tornándose seria y grave: un hospital de Taipei se pone en cuarentena, y por la televisión pasan imágenes de personas que desde la calle saludan a lo alto, a las ventanas del hospital, dirigiendo un saludo a sus familias ingresadas y que no pueden abandonar el hospital hasta pasados unos días...
Del grupo de hispanos me llaman alarmados porque una profesora del colegio americano es sospechosa de haber contraído el SARS y el colegio se ha cerrado y ha dado por finalizado el curso escolar.
Acudo a una reunión para preparar un campamento de verano y lo primero sobre lo que dialogamos es: "¿llevaremos a cabo la actividad?". Yo soy la única extranjera en la reunión y no me atrevo a dar mi opinión esperando a que los "locales" decidan si es o no conveniente seguir con la preparación.
Y ese mismo día me llaman por teléfono para avisarme que tenga cuidado, un vendedor de "fideos" que tiene su puesto cerca de la universidad ha muerto de SARS...Y hablando de la universidad, en la época más fuerte de SARS, cuando la situación estaba más "recalcitrante" sólo estábamos 10 personas en clases, y en nuestro grupo somos 22...
Cuando los amigos y conocidos que trabajan en Taipei vuelven a casa comentan que algo ha
cambiado en Taipei, las calles están medio vacias, el metro sin tanta aglomeración de
gente, no se producen los típicos embotellamientos en el tráfico...Y viendo el televisor
no salgo de mi asombro: los anuncios publicitarios recomiendan una vitamina para no estar
bajos en defensas y no contraer el SARS, propagan unas marcas de jabón que contienen no se
sabe qué cosa que desinfecta del SARS, y las mascarillas, difíciles de encontrar en
Taipei, tienen distintos colores, tamaños...Por último, el precio de la lejía, algo que al
parecer es capaz de "matar"el virus, se ha desorbitado...
Todo esto me ha ido llevando poco a poco a preguntarme ¿qué pasa en este país?, ¿qué es esto: una plaga, una epidemia?, ¿qué consecuencias nos traerá todo ello para la economía, para nuestra convivencia, nuestra vida....?.
Creo que tenemos que plantearnos la situación desde tres enfoques:
1. Médico o sanitario
2. Social.
3. Religioso, desde el aspecto de la fe.
En primer lugar, el aspecto médico o sanitario.
Me siento a ver noticias referidas al SARS y a buscar información sobre este virus. Lo que más me preocupa, creo que como a todos, es la prevención de la enfermedad. Me queda claro que hay que evitar los sitios con aglomeraciones, los metros, autobuses, que hay que usar mascarillas porque la enfermedad se propaga "oralmente", que hay que lavarse las manos continuamente...y también que hay que tomarse la temperatura regularmente. Me queda claro los síntomas de la enfermedad: la tos, la dificultad respiratoria, el dolor de cabeza, leve diarrea y la fiebre, sobre todo la fiebre.
Y pienso en las medidas que el país está tomando en relación a todo esto: Desde el comienzo, Taiwan desarrolló rápidamente sus propias estrategias de control de la enfermedad, desde la vigilancia de la enfermedad, la investigación y la confirmación de casos, la revisión por expertos, la puesta en marcha del mecanismo de control de infecciones intrahospitalarias, el aislamiento de casos probables, la coordinación con organizaciones internacionales, hasta la recopilación y publicación de información para enfrentarse a la epidemia.... Actuando conjuntamente sobre la ya establecida y firme base de los sistemas sanitarios de la isla, el Gobierno y pueblo de Taiwan están intentando "controlar" la enfermedad.
Al mismo tiempo, el cuidado de la salud de la población ha sido posteriormente reforzado. Los costos médicos de cualquier caso probable de SARS, diagnosticado son pagados por el Gobierno. Se ha establecido coordinación con las instituciones de cuidado médico en los países vecinos para que ofrezcan a los ciudadanos de Taiwan el cuidado adecuado. Comida y bebidas son entregadas a tiempo a las personas que se encuentran bajo cuarentena en sus hogares. En los hospitales del Departamento de Salud se aceptan temporalmente los casos que han sido dados de alta después del cuidado bajo aislamiento hasta que puedan ser reinsertados en la comunidad. Creo que el éxito de Taiwan en el control del SARS depende principalmente de los esfuerzos conjuntos del Gobierno y pueblo por un lado, pero por otro lado pienso que también es el resultado de muchos años de inversiones y desarrollo de los sistemas de cuidados sanitarios.
En segundo lugar, el
aspecto social.
Aunque soy extranjera en Taiwan sinceramente me indigna que este país no goce del reconocimiento social y político que se merece. Un ejemplo: Por muchos años, la República Popular China se ha opuesto irracionalmente a que Taiwan ingrese en la Organización Mundial de la Salud. Durante los últimos seis años, Taiwan ha intentado ser miembro de la OMS. Y, durante seis años consecutivos, China se ha interpuesto en el camino. En muchas ocasiones, ella incluso se ha jactado sin ruborizarse ante el mundo de que la "madre patria""cuidará" perfectamente de la salud de los 23 millones de ciudadanos en Taiwan, China sigue insistiendo en forma absurda, que Taiwan es parte de China. El 13 de marzo de 2003, cuando Taiwan detectó el primer caso de SARS, solicitó inmediatamente la ayuda de la OMS, quedando sin recibir una respuesta definitiva. Entonces, Taiwan recurrió a la ayuda de EE.UU
Por no ser un miembro de la OMS, en Taiwán el flujo de intercambio internacional de información sobre enfermedades no puede ser canalizado a tiempo a través de las rutas regulares. La isla tiene que depender de las informaciones publicadas por la OMS, razón por la cual generalmente se encuentra retrasada al tomar las medidas adecuadas para el control de enfermedades. Más aún, la OMS coloca a Taiwan como una área afectada por el SARS, junto con Hong Kong y bajo jurisdicción de China. Esta práctica afecta negativamente la imagen de Taiwan a nivel internacional y en el turismo. Creo que las enfermedades no deberían reconocer fronteras ni políticas: y este virus del SARS es un caso concreto.Por eso considero grave que la OMS, al ignorar las necesidades de Taiwán no puede ni debe estar condicionado por motivos políticos. La exclusión de Taiwán del sistema mundial de salud no sólo significa que Taiwán tiene que luchar por sí solo para estar al día en la información médica y de salud cuando se ve enfrentado a emergencias, sino que ello también presenta un peligro para la comunidad internacional por constituir una brecha en el sistema global de salud.
Creo que todo esto genera un sentimiento de impotencia entre los ciudadanos. Y creo que se debería tomar todo ello en cuenta cuando hablamos de derechos humanos, de justicia y de paz..
En tercer lugar, el aspecto religioso. ¿Cómo afrontamos esta epidemia desde el
punto de vista religioso?
En un país pluri-religioso, cuando la gente pregunta a los católicos por qué ocurre este tipo de "desgracia" y si ya he llegado el fin del mundo, no podemos contestar diciendo que todo es deseo de Dios, que El lo envía y que es un castigo por tal o por cual hecho cometido que no ha estado bien. Es difícil dar una explicación a todo ello y es más difícil aun intentar encontrar sentido a todo esto que estamos viviendo.
Yo siento que para cualquier persona es una oportunidad para reflexionar sobre los signos de los tiempos y nuestra respuesta a ellos. ¿Qué nos dice a cada uno todo lo que está ocurriendo? ¿Cómo responder? ¿Qué se puede hacer?
Pienso que nuestro mundo está en un proceso de pura ebullición: hambre, injusticia, guerras, violencia, catástrofes naturales...y enfermedades. Todo ello me dice que la vida está activa, se mueve, que los hombres somos protagonistas de nuestra historia y que Dios, desde un punto de vista creyente, habla en el silencio, sufre con la humanidad que sufre y vela para que desde la madurez de nuestros actos colaboremos, ayudemos, nos mostremos solidarios, comprensivos y tolerantes, relativicemos los problemillas de cada día y pensemos en el otro, nos pongamos en su pellejo...
El SARS nos da miedo, nos crea inseguridad, incertidumbre, no nos atrevemos a tomar el metro ni a visitar un hospital por temor a contraer la efermedad, sin duda, nos ha cambiado la vida.
Una vez más, ante una plaga, un problema social, un peligro que nos amenaza a todos, mi deseo es que de todo ello brote algo positivo, y creo que en estos momentos se puede pedir que nuestra solidaridad se vea reforzada y aumentada para con aquellos que sufren. Sólo así siento que se puede encontrar sentido a lo que ocurre y sólo así siento que podemos caminar con esperanza.
[CONTINUAR]
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